domingo 24 de mayo de 2009

Un viaje.




Os adelanto un proyecto ^^. Los que hayaís leído mi antiguo blog puede que os acordéis de Galena. Y los que estáis con mi nuevo proyecto sabreís quién es Sheila. y sino... espero que os guste de todas formas.


Reencuentro


Las maletas pesaban. Cuesta desprenderse de cualquier cosa. Sobre todo de los libros, ya que a Galena le encantaba leer y no podía imaginarse dejando ninguno atrás. Pensaba que los leería todos durante aquel trayecto que duraría horas. No se despidió de nadie, ya que nadie vino a despedirla, pero se sentía feliz, porque el viaje en sí ya era perfecto. No sabía qué iba a encontrar después de tantas horas mirando el paisaje y las vías. No le importaba, solo quería mirar el sol que moría en el horizonte y teñía el vagón con su anaranjada sonrisa. Entre página y página observaría el reflejo del astro rey brillando sobre las vías. Quizás dormitaría mecida por el traquetreo de su vagón de tercera. No importaba quien más viajase en aquel tren, sin duda, Galena era la que más disfrutaría del viaje. Se sentó al lado de la ventana y depositó sus maletas encima de su cabeza, en el estante de metal. Se quitó la chaqueta y la puso en su regazo, justo debajo de la novela que pretendía leer. Una voz anunció la inminente salida del tren y las puertas se cerraron.

-¿Llevas hora?-Pregunta una voz femenina mientras se acomodaba en el asiento de al lado.
-Sí, son las seis y veinte.-Respondió Galena.
-Gracias ¿sabes cuándo llegaremos a nuestro destino?-Preguntó aquella joven con los ojos verdes posados sobre Galena.
-En unas cuatro horas y media, creo.-

La pregunta no había sido la habitual, pero Galena comprendió su sentido. Se paró a observar a la chica, que no contaría con más de veinticinco años. Su melena era castaña avallana y ondulante, llegando hasta su media espalda. Sus rasgos eran suaves y su cara ovalada, aunque tenía unos labios finos, sus ojos eran de un extraordinario verde musgo. Sus arqueadas cejas , delineaban una mirada distante, parecía estar en otro lugar. Galena, que ya había cerrado el libro, trató de presentarse.

-Tenemos un largo camino por delante. Me llamo Galena.-Dijo con calma.
-Yo me llamo Sheila.-Sonrió la chica. Galena pensó que era seria. Y tímida, sus gestos eran lentos pero seguros, medidos. Sin duda, no le gustaba arriesgar.

Ambas miraron por la ventana cuando salió el tren de la estación, evadiéndose durante unos instantes. Sheila pensó que Galena era cálida, todo en ella le resultaba agradable, desde sus ojos negros y expresivos, grandes como dos ventanas sobre la tez blanca de su rostro, su ámplia sonrisa, su cabello negro como el carbón y liso como la superfície de un lago en calma, hasta su nariz respingona. Era menuda y graciosa, pero sin duda tendría su edad. Había dejado una maleta enorme sobre el estante de arriba. Sheila, en cambio, no llevaba más que una pequeña mochila marrón llena hasta los topes, que había dejado a sus pies. Sheila no solía intimar con desconocidos, aquello le había dado malos resultados en el pasado, así que no deseaba iniciar una conversación. Sin embargo, Galena parecía una persona agradeble.

-¿Es la primera vez que viajas al norte?-Preguntó al fin Galena.
-No, mi abuela es de Pontevedra y ya he estado por el norte otras veces.-Contestó Sheila.
-Entonces vas a visitar a tu abuela.-Afirmó Galena.
-No... digamos que voy por mi cuenta.-Galena sintió que una historia fascinante se escondía detrás de aquello.
-Yo también, digamos que voy a buscar algo allí.-Respondió Galena. Y Sheila sintió que una historia fascinante se escondía detrás de aquello.

Guardaron unos instantes de silencio. Durante el mes de octubre, la noche se abalanzaba más deprisa, y el sol se apresuraba a esconderse. Pronto verían el rostro de la luna y abandonarían la contaminación lumínica de la ciudad. Durante unos segundos, Galena observó a Sheila, aquellos extraordinarios ojos le recordaban a alguien. Los miró con cuidado, mientras ésta le devolvía la mirada. Galena se perdió en un bosque deurante un fragmento de segundo. A la vuelta, allí estaban los ojos causantes de su viaje. Galena sonrió.

-¿Nunca te han dicho que tus ojos recuerdan a un bosque?-Quiso saber Galena sin importar lo extraño de su pregunta.

-Sí, alguna vez me lo han dicho.-Sheila se perdió unos instantes en un recuerdo. Un joven se sentaba a su lado, esperando al metro. Habló con ella unos instantes y, con voz dulce le hizo una pregunta similar. Aquel era uno de los mejores recuerdos que guardaba de Samuel.

Sheila volvió al momento presente y preguntó:

-¿Quieres una chocolatina?-
-Gracias.-Respondió Galena. Y Sheila sacó de su mochila dos barritas de chocolate blanco.-Vaya, son mis favoritas.-
-Las mías también.-Dijo Sheila sonriendo.-Me encanta el chocolate blanco.-
-¿A qué te dedicas?-Quiso saber Galena.
-Estudié Bellas Artes, aunque ahora llevo el herbolario de mi abuela.-
-¿A si que eres una artista?-Galena se dio cuenta en seguida de sus ropas alegres y desgastadas, una blusa con bordados étnicos violeta y unos vaqueros rotos.
-Sí, pero no ejerzo. Aunque soy muy feliz con el herbolario.¿Y tú?-
-Soy psicóloga. Trabajo en mi propia clinica.-Comentó Galena.

De pronto el tren se adentró bajo tierra y al maquinista o a quien fuera se le olvidó encender las luces. Una señora que estaba unos asientos más atrás se quejó y otros viajeros la imitaron. Galena miró a Sheila en la oscuridad y ésta le devolvió la mirada. Rieron ante los gritos histéricos de aquella señora y agurdaron, pues, la oscuridad, a fin de cuentas, era necesaria para apreciar la luz. Y esto era algo que ambas sabían.

Imagen de Solarina.

viernes 8 de mayo de 2009

Refutación de la fe cristiana.




Bueno, bueno, hacía tiempo que lo había leído, pero siempre es bueno reírse. Aquí os dejo el documento que tan meticulosamente escribieron (e investigaron) Orobas (me querer tú) y Yofo. Espero que os guste.

Tras una ardua investigación, que nos ha llevado minutos de deliberaciones y viajes y entrevistas por todo el mundo, hemos descubierto una serie de evidencias realmente inquietantes, que podrían remover los cimientos de la cristiandad y revolucionar la concepción de dios tal y como la sociedad lo percibe actualmente y desde hace milenios.

A continuación, comenzaremos con una exposición de datos objetivos, obtenidos tras cartearnos durante meses con diversos obispos.


La otra cara de los diez mandamientos:


1º Amarás a dios sobre todas las cosas:
-Él ama al hombre sobre todos los demás. Por lo tanto, incumple el primer mandamiento. Si, en cambio, no lo incumple sino que se ama a si mismo sobre todas las cosas, peca de narcisismo.

2º No tomarás el nombre de dios en vano:
Aunque seguro que la perversa mente de este depravado y enfermizo dios ha pecado también en este mandamiento, no nos ha apetecido leer la biblia ni investigar tanto, así que si alguien encuentra algo que haga el favor de avisar poniendo un comentario en el blog.

3º Santificarás las fiestas:
En la biblia pone que dios creó el mundo en seis dias y descansó el séptimo. No obstante, no deja constancia de que haya vuelto a descansar, aunque tampoco de que volviese al trabajo el lunes siguiente. Por lo tanto, o dios no santifica las fiestas e incumple así este mandamiento, o es un perraco que se está tocando los huevos desde hace millones de años para descansar de seis dias de trabajo (lo que le queda por cotizar para la jubilación). No sabemos qué opción es peor.

4º Honrarás a tu padre y a tu madre:
Dios y Jesús son el mismo. Por lo tanto, como afirma la iglesia, dios es padre de sí mismo (un hijo concebido de forma pecaminosa fuera del matrimonio), lo que es una versión aberrante y deforme del incesto. Además, María la "virgen" fue violada, ya que, bajo forma de una paloma inofensiva, dios la dejó preñada sin pedirle permiso, y además con el agravante de que ésta estaba casada con otro hombre. Estos son dos pecados más según la concepción cristiana: mantener relaciones fuera del matrimonio y el adulterio. Según esto, él mismo se hace hijo bastardo de sí mismo, lo que es posiblemete el mayor insulto a su padre (él mismo), por lo que no sólo no se honra, sino que se deshonra (y de forma mu rara).

5º No matarás:
Buff, aquí hay para escribir un libro entero... (la biblia, por ejemplo). Hay tanto que no sé por dónde empezar: Sodoma, Gomorra, el Diluvio.... Nadie en toda la historia de la humanidad ha incumplido más que el propio dios cristiano este mandamiento, ya que prácticamente erradicó a toda la humanidad (incluidos niños). A Bin Laden le buscan por menos.

6º No cometerás actos impuros:
Después de la violación a María, el adulterio a José, profanar su propia tumba con la resurrección de Chus, y el autoincesto (algo totalmente innovador y digno de mención), ha matado (como hemos mostrado anteriormente) y mentido (como diremos más adelante).

7º No robarás:
Aunque seguro que la perversa mente de este depravado y enfermizo dios ha pecado también en este mandamiento, no nos ha apetecido leer la biblia ni investigar tanto, así que si alguien encuentra algo que haga el favor de avisar poniendo un comentario en el blog.

8º No dirás falsos testimonio ni mentirás.
Hay que resaltar el episodio bíblico en el que dios le miente a Abraham ordenándole que mate a su hijo Isaac, resultando no ir en serio y ser todo una prueba, es decir, era mentira. Hala, otro mandamiento incumplido. Menuda broma, si en el fondo es un cachondo...

9º No consentirás pensamientos ni deseos impuros:
Si dios es omnipotente y todopoderoso, quiere decir que es él el que consiente que todos los hombres y mujeres tengan pensamientos impuros. Siguiendo esta línea, él es responsable directo y cómplice de todos los crímenes, maldades y actos impuros de la historia de la humanidad. Además, el hombre está hecho a su imagen y semejanza y, por lo tanto, él también tiene pensamientos impuros, igual que cualquier vulgar albañil.

10º No codiciarás los bienes ajenos:
Aquí demuestra lo codicioso que puede llegar a ser al privar a unos pobres pastores de lo poco que tienen, ya que, con el nacimiento de Jesús (Chus para los amigos, como nosotros), los creyentes se vieron obligados a hacerle ofrendas, a pesar de ser la mayoría de ellos pobres pastores.


Todos estos datos demuestran que es absurdo pensar que exista un dios como el que muestra la iglesia. Pero, sobre todo, demuestran que el dios cristiano no existe. En caso de que dicho dios existiese, incumpliría sus propios mandamientos y su propia fe, lo que a su vez quiere decir que no respeta sus propias doctrinas y su propia religión. Esto viene a significar que, aunque los católicos son sus seguidores, él no es su dios, ya que está allá arriba en un domingo perpetuo, riéndose de los bobos mortales y pensando en qué nueva putada hacer para pasar los milenios riendo. Moraleja: no negamos la existencia de dios, sino que éste sea católico, apostólico y romano. Como mucho, de alguna secta de cachondos mentales.

FIN (De momento)


Elaborado por Orobas y Yofo.