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Mostrando entradas de febrero, 2010

Sueño con ella

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Para una rosa blanca, para todas las rosas que hay en mi jardín, las rojas, las rosas, las amarillas...todas. O quiero.



Sueño con ella, a la luz de la luna. Sus pies van descalzos sobre el rocío de las amapolas, como si toda la vida del universo estuviera contenida bajo la piel de sus plantas. Las amapolas juegan a imitar el color de su cabello y desde un lugar muy lejano, a la altura del bosque más frondoso, sus ojos se posan en mí. Va tan desnuda como un cielo sin nubes, donde las estrellas sonríen a los pobres mortales que osan soñar con su ellas. Sí, sueño con ella, con la luna, con las estrellas, juego con sus rizos color amapola entre mis dedos y me atrevo a acariciar su cuello de cisne. Carol Ann Duffy puso unas perlas una vez también ahí, en mi cisne. Pero no es un cisne.

-Soy yo, de nuevo junto a ti-me recuerda en un susurro.

La abrazo, despacio. Pues en los sueños no hay prisa, ni miedo. No se irá de mi lado. Sus labios conocen el camino a los míos y su piel es la misma, tan su…

Firea e Imbolc

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Deseo contar algo que se desenfoca, que se entremezcla entre la realidad y la ficción, que es el reflejo de mis sueños. Como un cristal vacío, con las imágenes de nuestras almas, vamos llenando espacios que emanan de nuestra esencia. Porque ni yo entiendo a veces las palabras, solo el cielo, las montañas que se funden en él, mientras dos pequeñas gotas de rocío contemplan aquello que ha sido puesto a su alrededor. Y a un nivel más mundano, gracias por ser mi editora improvisada, qué paliza la de buscar palabras repetidas y revisar mi Vereda. Y para acabar te robo las palabras: ¡gracias por ser y estar! ¡Feliz Imbolc, hermana!

Firea e Imbolc

El sendero rodeaba la montaña en espiral, de abajo a arriba, dando vueltas en aquella forma perfecta que debía ser la de la creación. Firea puso cara de chiste cuando me vio aparecer con botines de tacón y vaqueros, y con razón, solo a mí se me ocurría ponerme botas para ir al monte.

-Sheila ¿no crees que vas a estar incómoda?-preguntó Firea con ciert…