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London Oddysey II

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Y otra vez el te danza en su bolsita en este silencio que me hace sentir tan geniunamente sola. Con un teclado manco de la letra iberica por excelencia, unas galletas de genjibre que elevan mi estado de animo, recuerdo los recovecos de las nubes grises. Llevamos aqui mas de un mes. Nunca pense que volveria para ganar viejas batallas, pero hoy me descrubri a mi misma soltando una lagrimita (de estas que se me escapan en esta ciudad que me hace realmente de piedra) por la felicidad que se asomaba entre los callejones lluviosos. Se despejo el cielo, como solo puede suceder en Londres, para mostrarnos esos espacio liminales por lo que a menudo paseamos, asi la ciudad gris dejo de serlo nada mas que al atardecer, para lucir el anaranjado sobre las aguas de Tamesis. Y su nariz descansaba en mi pelo, para respirar en el regazo de mi cuellos. Y de nuevo volvemos, sin saber muy bien a que ahora. La musica invade mis sentidos y mis letras palpitan al ritmo que marca el latido de los barrios de...

London Oddysey

Hace ya casi un mes que llegamos a Londres, quien diria que el tiempo pasaba tan rapido? pero a la velocidad que se mueve esta ciudad, cuando echas la vista atras, el Gran Ben ya ha girado tantas veces a traves del tiempo que a ti ni siquiera te da tiempo a darte cuenta que estas mareada. Esta vez estamos los tres, Alexander y mi amor conmigo. Y yo vibraba de esa forma que solo consigo en Londres, brillando como una moneda nueva, respirando de verdad desde hacia tiempo. Asi que esta vez decidimos quedarnos. Y para no perder la costumbre he decidido abrir estos post que ya son tradicionales cada vez que piso esta isla que tanto amo, mi isla, como dicen algunos. Vamos alla con la Odisea Londinense. He de decir que por el momento no hay trabajo a la vista de camarera 20 horas en un bar espanyol de tapas. Eso es un avance. No hay jefe tocapelotas que te haga bailar flamenco con bandeja de pintas de cerveza en mano. Pero hay otras cositas. Por cierto, volvi a ver una limusina rosa y esta ...

El camino de vuelta

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Nunca el mundo ha tenido tanto sentido. Siempre me he considerado a mi misma una buscadora, en el terreno espiritual. Podría decir que he pasado por muchas cosas, por Wicca ecléctica, por intentos de acercarme a Wicca más tradicional, por celtimos, etc etc. Esta mañana, en medio de un día gris, a menos de dos semanas de irme a Londres, he visto dos llamas brillando y bailando con alegría en las copas del altar familiar que tenemos en casa a los doce Dioses Olímpicos. En algunos momentos he llegado a sentirme una seguidora, como si me dejara llevar por una corriente solo porque no veía más caminos ni más opciones. Pero hoy, por primera vez en mucho tiempo, puedo decir que mantengo la fe y que nunca la perdí. Miro atrás y reconozco un camino de oscuridad por el que prácticamente he aprendido a base de golpes, aunque demasiado insconsciente de lo que estaba pasando. Incluso sentirme equivocada y hasta de eso sacar una lección hacia donde mirar. Podría haber de grande bendi...

Amanece un poco...

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Sé que nadie entenderá muy bien esto, pero...gracias por volver :)   Aunque no me sienas, aunque no me puedas ver, sigo recorriéndote cada noche. Cuando las titilantes luces de las velas mueran en la madrugada, ahí estaré yo. Te levantaré de tu letargo, como un calambre, un pellizco en tu alma. No sabrás a quién agarrarte, andarás sola y sin rumbo y de nuevo escucharás esa vocecilla a través de tu ventana. Muda y sonñolienta me buscarás y correrás hasta tu teclado inherte. Descansa del mundo, por un momento no deseo más que poseerte. No dejaré espacio para nada más en este cuerpo que consagraste a mis servicios. Y tu don no es tuyo, es mi voz a través de tus letras, el reflejo a través de tus ojos. Sola y callada, sin saber a qué tabla agarrarse durante esta tormenta, tus manos se toparán de nuevo con las mías. Y cuando pienses que nadie puede rescatarte del naufrágio te darás cuenta de que siempre estuve allí, para acompañarte mientras creías que todo estaba perdido....

Su sala

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Aquí va una de mis monotemáticas entradas de Virginia... a veces pienso que cuando escribo solo soy una cosa que ama a su persona y sus letras... A veces te imagino suspendida entre mis pensamientos, enredándote entre mi pelo, en un lugar que yo misma te he creado, que quizás nunca existió, solo en mi mente. Estás en una sala de madera, hasta el techo, llena de las estanterías que tanto amabas, con los libros de aquellos pensadores griegos en los que te perdías. Sueño que estás allí, en la mesa central, esta donde te sentarías con tus amigos los del grupo de Bloomsbory, con vuestras ideas de narrativa rebelde que revolucionarían toda la época, desde los cimientos de la prefabricada sociedad inglesa. Te veo en mi mente flotando sobre tus sueños de poesía en prosa. Como l hoja de papel sobre el mar, mirándo hacia otras costas más suaves. Bailas entre los remolinos del mar, te atreves a mecerte y adentrarte donde nadie más sabe llegar. Tu mirada está perdida entre las muchchcas de márm...

Mujer frente al mar

De nuevo le doy a Virgnia parte de lo que soy. Érase una mujer hecha de piedras, sosteniendo sus pies, hecha de palabras, que brotaban de su pelo, como cabello mecido por los vientos cabalgando al compás del mar, de miedos y dudas, convertidos en canciones melancólicas susurradas en su oído, de recuerdos e ilusiones, cosidas con hilos de emociones metidas en una tela, urdidas con la aguja de la racionalidad, mutiladas con tijeras de razón. Suelta su pelo, descose lo hilos, se mece con el viento. Y mira al mar, con sus lágrimas haciendo cola para morir frente al inmenso azul. El agua trae rugidos, de bestias, de fieras y gaviotas inquietas. Acantilados, sentimientos recortados a punta de olas que vienen y van, que vienen van. Y se dan a morir entre las rocas que quieren apretarlas entre sus brazos. Suelta su pelo, de nuevo, lo deja volar y enredarse en el viento, entre las caricias del aire que porta sal, rugidos intensos. Gritos que se mecen en el caos. Se mira en el mar, en la torm...

Por su valor

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Por su valía, por el honor de su tierra y los suyos, hoy quiero hacer un homenaje a todos aquellos soldados que se enfrentaron a las flechas persas. Sobran las palabras, cuando el nombre del rey resuena en cada uno de nuestros corazones. Cuando valores como valentía, honor, lealtad, penden como bandera, no hay escudo más fuerte que sus brazos. Para todos ellos. Gracias. A.