Bailado bajo la tormenta
¿Alguna vez has bailado bajo la tormenta? Habían quedado a las cinco de la tarde, a punta de cielo despejado. El instituto abría sus puertas y les prestaba el espacio para practicar. Les facilitaba también las gradas, sobre las que los compañeros y amigos se sentaban a mirar los ensayos. El festival de fin de curso lo organizaban los profesores, pero era responsabilidad de los alumnos escoger el contenido, la música y los bailes. La profesora de inglés les dio el control de la cadena de música y comenzaron a desfilar todos los grupos. El de la clase de primero, la de segundo, la de tercero, la de cuarto. Las canciones de moda abrieron sus ondas sonoras por todo el patio del instituto. Las gradas vibraron y cantaron. Las chicas, de cinco o seis en seis, presentaron su coreografía. Repetían los pasos, cortaban y de nuevo se daban otras oportunidades. Un paso más y ya casi quedaba perfecta y lista para sentencia, para bailarla hasta el día del juicio final o final de curso, más bien. Las ...