Hoy una vela para ti y para Ella... no quiero palabras, ya te he dado tantas, no quiero darte compasión y pena, pues tú no vales ese tipo de cosas. Solo dos palabras: Te amo. Y una vela, aquella con la que abrí éste blog.
Hemos bailado con el miedo, hemos roto los vasos y aunque compramos, siempre terminamos con tazas de té que le ponen ese al final al día. Tenemos una vajilla de cinco platos y un montón de copas de cristal del nítido que nos deja ver a través del líquido. Y te diría que he aprendido a hacer decopague con los vasos, que me lo enseñó la sacerdotisa que le cantaba a Atena. Pero se acerca mi cumpleaños y esto me pone melancólica y feliz al mismo tiempo. Este año habrá fiesta, aunque lo único que quiero es estar contigo y con Alex. Cada año me sobra más la gente, el ruido y el barullo, solo deseo que las únicas luces de la tarta sean tus ojos al mirarme. Celebremos la vida y la muerte y sentémonos a ver como arden las Troyas ajenas y como nos reconstruimos entre el humo del incienso y copas de Gintonic. Quedémos con el pasado y sentémonos a cenar con los adyacentes. Respira en el hoja en blanco y pongamos la coma para tomar una pausa de tantos lazos especiales que se enmudencen porque sé qu...
Hay un espacio, entre lo escrito y lo no escrito, que se llena con un pacto. Existe suspendido en los márgenes, para que tú, que sí me conoces, y yo que no te conozco a ti, sigamos fingiendo que nos gusta este juego de palabras, para que lector y escritor sigan hablando. Yo no le diré nada a nadie, y lo diré todo, para que puedas seguir creyéndote los cuentos de la cripta que deshojas en tus tardes muertas. Creemos un documento donde te cuente que nadie es todo lo que parece, ni las apariencias siempre engañan. Que la amnesia fingida, o los renglones inoportunos se merecen alguna palabra creativa. Se merecen algo más que un cambio de foto de perfil llamativa. Por eso, querido lector, vienen fuertes las pisadas de mis letras, que me liberan de la cárcel de las burlas ajenas. Vienen para quedarse, para no volver a irse, y sobre todo, para no callarse ante opiniones que nadie tiene interés de escuchar. Tienen un espacio propio, un trono y en reino en mi mundo, un grupo de conocidos que se...
Llevo como 20 años de tarotista. Sí. Como las astrólogas de la tele, pero sin ser famosa. Hace un año decidí hacerlo de forma profesional y me dije a mí misma "voy a buscar una trabajo alternativo que me saque de esta triste realidad y de mi vida de oficina". Por aquel entonces ya había probado las mieles del moving o bullying laboral. Todo suena mejor cuando está en inglés. Pero volviendo a mi faceta emprendedora, decidí decirle adiós a mi trabajo de oficina y centrarme profesionalmente en el tarot. Antes de eso estuve reciclando mis conocimientos, ofreciendo servicio gratuito y adaptándome a mi nueva etapa. En otro orden de cosas, tengo que decir que las inquietudes que se escuchan en un atención al cliente de cualquier lugar y empresa pueden resolverse con la misma empatía y cariño en cualquier área. Mis años de experiencia escuchando gente me ayudaron a ver el prisma de muchos lados y todos los colores del arco iris. Otro día contaré lo divertido que es abrir una cuenta n...
guapa :)
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