Su sala

Aquí va una de mis monotemáticas entradas de Virginia... a veces pienso que cuando escribo solo soy una cosa que ama a su persona y sus letras...



A veces te imagino suspendida entre mis pensamientos, enredándote entre mi pelo, en un lugar que yo misma te he creado, que quizás nunca existió, solo en mi mente. Estás en una sala de madera, hasta el techo, llena de las estanterías que tanto amabas, con los libros de aquellos pensadores griegos en los que te perdías. Sueño que estás allí, en la mesa central, esta donde te sentarías con tus amigos los del grupo de Bloomsbory, con vuestras ideas de narrativa rebelde que revolucionarían toda la época, desde los cimientos de la prefabricada sociedad inglesa. Te veo en mi mente flotando sobre tus sueños de poesía en prosa. Como l hoja de papel sobre el mar, mirándo hacia otras costas más suaves. Bailas entre los remolinos del mar, te atreves a mecerte y adentrarte donde nadie más sabe llegar. Tu mirada está perdida entre las muchchcas de mármol que adornan tu estantería preferida, sobre dos columnas. Ambas Kores custodian a tus filósifos preferidos y sé qué te preguntas cómo plasma la esenciar de estás imágenes que solo tú eres capaz de ver con tus ojos de maestra de la letras. 

Y ese punto, en ese preciso instante, sé que querrías ser dibujante, ser pintora y artista y lo que no sabes es que con cada una de tus palabras haces que tiemble todo mi ser. Con cada una de tus letras me eleva hacia lo mas esencial de la existencia humana. Cuando te imagino asi, sin siqueira escrcibir, eres el folio en blanco que me devuelve las ganas de respirar, eres el aire en mis pulmones, las lágrimas en mis ojos que empañan las teclas, la valentia de mover mis manos hacia las letras de nuevo y las formas divinas y humanas de cada renglón.

A veces me cuelo en esta sala que yo misma he imaginado tantas veces, que tu padre se molestó en prepararte para que no estudiaras fuera de casa y me quedo mirándote en una esquina, feliz por estar allí y compartir tu mismo espacio. Y sin más, me acerco a ti y me atrevo a besar la comisura de tus labios, mientras estás asi de perfecta y deliciosa, perdida en tus sueños, en el mar de tus visiones, esperando a que se enfrie una taza de té, que por supuiesto, sigue demasiado caliente para ser tomado, como a ti te gusta.

Comentarios

  1. Frio o caliente que más da. Lo importante es que el Te sea autentico y encontrar la posibilidad de saborearlo despacio y a gusto con la persona que más quieres.
    Dos de azucar por favor, señorita Gimenez.

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Siéntate y háblame. Si quieres puedo prepararte un café o un té. Nos podemos perder en sus líneas.

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